Esto NO es un diario

On my heartbeat radio~~
Mauricio Martinis

Siempre es con otra, amor, nunca contigo.

—Sabina

Brega

Y debí confesar entonces, entre el tumulto interesado, que me encantaba cada parte de tí, por roto que estuviese. Amaba la manera en que tu abdomen formaba un surco asimétrico por aquella cicatriz que te había dejado la apendectomía de allá cuando eras pequeña y adoraba la forma en la que tu nariz se arrugaba cuando te decía algo que tú no querías que dijera. 
Amaba la manera en que me escribías cartas en hojas sucias y con letras ilegibles sobre cosas inciertas, sin un toque de verso, desvergonzadamente ausentes de ritmo, como si fueran pinceladas aleatorias que casualmente (según tú, con tu sonrisa pícara) formaban palabras de amor.
No era del todo malo, claro, me sorprendía la manera en que veías al mundo como un gran plano austero, como si de la vida a la muerte se fuese caminando recto y sin deambulaciones, y que cómo la existencia era incierta en su uniformidad. 
Y cuando yo te miraba, con esos ojos grandes interrogativos, no hacías más que sonreirme, darme un beso en los labios y recordarme que no faltaba mucho para la clase de la seis (a la que no atendías, realmente, pero te encantaba quedarte dormida con mi mano en la tuya mientras yo aprendía los quehaceres del cuerpo humano.)
Nuestro amor de estudiantes acabó con la misma intensidad que como comenzó, con miradas de rencor desacertadas, con malicia entre los dientes, con entendimientos sin entender. Te dejé, mas bien… 
Me dejaste sentada en un reborde peatonal justo fuera de la entrada al Hospital más grande del área metropolitana y no pude mas que sentirme indefensa, sola e irremediablemente impotente. 
Pues, con todas sus máquinas imponentes,
con todos sus años de brega, 
no había una sola manera de sanar
las migajas de una esperanza rota.

Espiral descendente y un vacío.

Te libero de mí, de mis males, de mi mal genio, de los domingos por la tarde en donde nunca puedo más, del odio a mis cumpleaños, de no saber cómo hacer para regalarte algo que no pierdas.
Te libero de mi desengaño, de tu karma, de mis novedades, de la contradicción que represento.
Te libero de mis llamadas que te saben a auto-compasión, de mis enredos, de mi cabello suelto, largo, lacio, sin peinar.
Te libero de mi consciencia, del desconcierto a fin de mes, de la caída, de la llegada, de mi huida inevitable.
Te libero de las fechas que debes memorizar, de las que te prohíbo que olvides, de la hora exacta en la que me debes llamar para felicitarme.
Te libero de la desesperación que te causo cuando lloro al odiarme un poco, mucho y odiarte luego a ti.
Te dejo libre para que me dejes, para que me veas de lejos y me quieras, menos.

Anónimo 

Eres el pasado al que no quiero volver.
Eres el futuro que no quiero pasar.
Eres el presente que quiero cortar.
Eres malicia, eres mentiras, eres la absorción negra
La pelea eterna, la ansiedad a las siete de la mañana.

No eres la damisela en peligro, ni yo el dragón que quiere tu destrucción.
Eres conocida que intento dejar atrás.

Retrato III

No somos amigas. Somos conocidas.
Cuentale tu vida a alguien mas.

Si dice la misma gente que el día en que me dejaste fui yo quien salio ganando.

¿El silencio es alguno de tus pasatiempos?

Tenían que pasar tres años de completo silencio para olvidar tu cumpleaños.

Reemplazo. Check