Esto NO es un diario

On my heartbeat radio~~
Mauricio Martinis
God damned it, Isaac, you’re in a haunted spaceship. Keep it down!

God damned it, Isaac, you’re in a haunted spaceship. Keep it down!

I was playing thru dead space and Isaac is flat as a board,  so I gave him a butt.

I was playing thru dead space and Isaac is flat as a board, so I gave him a butt.

And Lyra understands that as a complete denial of her taking the space in your relationship slot

pinchyourselfawake:

i love indie games. they are practically my lifeblood. seriously, these things are fantastic. in some cases, they can outweigh the insanely priced, over hyped commercial games that you see everywhere. maybe not in graphics but in story line and experience and that’s what i feel you should get out of a game.
so i’ve tried my best to whip up a list of 300+ free indie games! they’re across a pretty wide number of genres and skill levels, and i still have a lot of work left to do, but i’d like to present you with my list now. this blog will also be entirely dedicated to them. come check it out if you’d like to help.
and without further ado, 300+ free indie games

pinchyourselfawake:

i love indie games. they are practically my lifeblood. seriously, these things are fantastic. in some cases, they can outweigh the insanely priced, over hyped commercial games that you see everywhere. maybe not in graphics but in story line and experience and that’s what i feel you should get out of a game.

so i’ve tried my best to whip up a list of 300+ free indie games! they’re across a pretty wide number of genres and skill levels, and i still have a lot of work left to do, but i’d like to present you with my list now. this blog will also be entirely dedicated to them. come check it out if you’d like to help.

and without further ado, 300+ free indie games

(Source: free-indie-games)

Brega

Y debí confesar entonces, entre el tumulto interesado, que me encantaba cada parte de tí, por roto que estuviese. Amaba la manera en que tu abdomen formaba un surco asimétrico por aquella cicatriz que te había dejado la apendectomía de allá cuando eras pequeña y adoraba la forma en la que tu nariz se arrugaba cuando te decía algo que tú no querías que dijera. 
Amaba la manera en que me escribías cartas en hojas sucias y con letras ilegibles sobre cosas inciertas, sin un toque de verso, desvergonzadamente ausentes de ritmo, como si fueran pinceladas aleatorias que casualmente (según tú, con tu sonrisa pícara) formaban palabras de amor.
No era del todo malo, claro, me sorprendía la manera en que veías al mundo como un gran plano austero, como si de la vida a la muerte se fuese caminando recto y sin deambulaciones, y que cómo la existencia era incierta en su uniformidad. 
Y cuando yo te miraba, con esos ojos grandes interrogativos, no hacías más que sonreirme, darme un beso en los labios y recordarme que no faltaba mucho para la clase de la seis (a la que no atendías, realmente, pero te encantaba quedarte dormida con mi mano en la tuya mientras yo aprendía los quehaceres del cuerpo humano.)
Nuestro amor de estudiantes acabó con la misma intensidad que como comenzó, con miradas de rencor desacertadas, con malicia entre los dientes, con entendimientos sin entender. Te dejé, mas bien… 
Me dejaste sentada en un reborde peatonal justo fuera de la entrada al Hospital más grande del área metropolitana y no pude mas que sentirme indefensa, sola e irremediablemente impotente. 
Pues, con todas sus máquinas imponentes,
con todos sus años de brega, 
no había una sola manera de sanar
las migajas de una esperanza rota.

El café es la bebida del que sabe saber.

El café es la bebida del que sabe saber.